jueves, 6 de octubre de 2011

martes, 16 de agosto de 2011

miércoles, 20 de julio de 2011

20 de julio

Pareciera ser últimamente que hay más gente que se odia que otra cosa. Seres humanos que sienten asco por otros. Gente que solo se escucha y se aplaude a si misma. La sensibilidad por el otro en su más mínima expresión...

Espero que no tengamos que pasar por lo de Sigé y Hernandez para querer tanto a alguien

No se me ofendan otros, pero esto es para vos L. se que te va a gustar


lunes, 20 de junio de 2011

Profecía Maya



Así que se trataba de esto...


martes, 3 de mayo de 2011

¿es necesario?




Estas son las cosas que me desorientan. Las que hacen que no pueda por más que tienten otras cosas autotitularme "oficialista".


Cualquier bien nacido vería con buenos ojos medidas de subvencion para alimentos, vivienda, deportes, salud, para quienes realmente no pueden.


Eso sería una política de estado. Ponerse una gorra, contar con la gratitud a cambio de quien sabe que favores de un par de matarifes, y cargar 5 camiones con carne, pescado o lo que fuere, no lo es. Vivo en una zona en la que persisten grandes bolsones de pobreza. Los veo comprando en el mismo frigorífico que yo, solo que acceden a corazón, bofe, alitas, espinazo, etc.etc.


Negar que la carne esta a 30 mangos (los cortes baratos) es una pelotudez, y daña la imagen de la Presidenta. La carne, el futbol, y lo que sea, no debe ser para todos. Debe ser perentoriamente para quienes más la necesitan. Un buen porcentaje de la población podemos costearnosla.

Mentir que "el para todos" significa que una acción limitada alcanzará a los más pobres, es evidente y palmario

Si bien ganará las elecciones cómodamente, comenzar a fijarse realmente en quienes más lo necesitan, haría de este un gobierno memorable. Y seria empezar a gobernar tambien para algún porcentaje del 55% que no la va a votar.


Ah... Tambien puedo pagarme el cable...

domingo, 10 de abril de 2011

46794702

Hacia rato que hablaban sin escucharse. El miraba como ella lo miraba fijo, y el miraba fijo como ella lo miraba. Ella se había torcido lentamente para quedar frente a el en esa vereda de San Telmo. En la niebla de miradas se escuchaban palabras de música, teatros de palabras, palabras de palabras que serían -en breve- palabras de amor. Sintió que perdía el privilegio que le daba su casi vejez. El primero fue un beso corto, suave. Sintió que ella se acercaba temblando y la besó por segunda vez, muy largo, muy húmedo, muy cálido. Sabiendo que ninguno que estuviera por venir seria como ese beso. Se miraron contentos los dos.
El le susurró "estoy jodido" y se rió... Hablaron y se besaron, y ella decidió que irian a su lugar y se levantó. El la siguió atrás, viendola. Viendo su juventud, solo de ella, tan obscenamente joven... Ella se alejaba en la multitud de la tarde. El no podía seguirla y comenzó a inquietarse.
La perdió de vista, pero siguió hasta el antiguo edificio que sabía era su casa, en planta baja, pero nada más... Entro al patio francés rodeado de locales, bares, pequeños ateliers y departamentos. Cientos de personas en la tarde se la habían arrebatado. Recordó un teléfono que llegó a verle esa tarde en su celular. Preguntaría a quien fuera por ella. Marcó. Sono una, dos, varias veces....

Desperto en su cama de siempre con el dolor en el costado que se le está haciendo costumbre. "Por un rato fui feliz", pensó... Y el número de telefono que repiquetea una y otra vez en su cabeza....

martes, 5 de abril de 2011

Sueños de Tramadol


Perra, un Impala verde, luego la perra se transforma en una hija que no es la mía, sino un bebé.

Una navidad festejada en un triste y pedorro restaurant tipo "La Farola" con compañeros de trabajo y familia, junto a esta hija (ex perra) que no es la mía...

Calles de almagro de noche en el Impala verde. Y mi "hija" que me la olvido una y otra vez...

Si hay algo que voy a extrañar de esta etapa es el Tramadol....

YA VAMOS SALIENDO...

viernes, 4 de marzo de 2011

Lucia





Hace una década y algunos años, entablé una relación con J. La cosa fue lenta por varios motivos. El primero era una regla para mi: era una becaria en una empresa, y yo era el gerente al que ella reportaba.


Nos llevábamos bien, era eficiente y una excelente compañera de todos. Yo nunca la había visto con gran interés por lo dicho. Quiso el menemismo y los contratos basura, que terminadas las posibilidades de renovación de contrato prescindieran de ella. Y a mi me tocó comunicárselo.


Es el día de hoy que no comprendo como en esa misma charla me animé a invitarla a cenar. Aceptó y esa noche fue nuestra primera cita.


Yo tenía 39 y ella 21. Ya en la cena mostró lo que yo amaría en ella más adelante: el mejor humor que conocí en persona alguna sin distinción de género. Como anécdota de aquella noche recuerdo al h. de p. resentido del mozo que nos atendió, que cuando ordenamos me pregunta mirándome socarronamente "la nena que va a comer?"... Yo a punto de saltar, y ella pone su mano sobre la mía y le ordena al tipo antes que yo haga nada. Cuando llegó el momento de pagar me susurró "por favor, dejame hacer lo que voy a hacer, y no me discutas..." Llega el tipo con la cuenta y ella dice: "dejá mi amor, pago yo. Vos te lo mereces despues de todo", y sacó su tarjeta ante la cara incredula del gastronómico turro.


Fue de lejos la persona que supo no tomarme en serio cuando yo no lo merecía. Se reía de mi cuando correspondía, y conmigo siempre.


Ambos supimos desde el principio que no ibamos a durar demasiado. Mucha diferencia de edad, sobre todo por las cosas que nos habían tocado vivir. Sus amigos me prestaban un respeto reverencial que me rompía soberanamente, y los míos la trataban en una cajita de cristal como si fuera una nena.


Fue probablemente la relación que se quebró de manera más natural y relajada en mi vida.


Los otros días despues de muchos años me la cruce en la calle, y nos sentamos a tomar un café. Nos contamos nuestras vidas, y lo más importante para ambos: fuimos padres casi al mismo tiempo (en ella de un modo "cronológicamente" lógico: nuestros hijos tienen la misma edad).


Charlando de los niños me dice "¿te acordas que una vez escuchando Serrat me dijiste que una de tus favoritas era Lucia, y que le querias poner ese nombre a la hija que tuvieras?, bueno, la mía se llama Lucia. Me acordé de esa anécdota cuando la tuve".


Por ella este post. Por Lucia. Para que sea tan amada como la de la canción. Y como lo fue su madre.

viernes, 25 de febrero de 2011

martes, 22 de febrero de 2011

lunes, 21 de febrero de 2011

sábado, 19 de febrero de 2011

lunes, 14 de febrero de 2011

De vuelta

Si bien hemos hecho centro en un lugar, no paramos en toda la semana.


El tema era destruir la resistencia de los párvulos para que no extrañaran a la mamá, se divirtieran, y llegaran a la noche mansos. Tarea complicada.



Y que papá tuviera algo de paz. La pasamos estupendo, salvo algunos momentos en que sopese ahorcarlos o hacerles el submarino en un arroyo, pero tienen mis tiempos, y 5' de cara de angelitos compungidos volvían todo a la normalidad.


De vuelta al hotel baño,y algo de tele antes de cenar.
Ese era el único momento para mí, y para información del amigo Roedor, ni Fernet, ni Gancia: cerveza o whiskey.


Hoy vuelvo a la rutina de 150 km diarios para laburar