jueves, 27 de diciembre de 2007

Querer


Llevaba un rato en esa posición. El dolor de la roca en sus pies había desaparecido, empujado por el ruido de las olas estallando una y otra vez un par de metros más allá. El frio había sido empujado a su vez por sus pensamientos.

La mañana era diáfana, azul cobalto, el sol empezaba a salir, pero todavía lo dejaba ver. Ver. Ver el paisaje de siempre. El que nunca había visto –sin embargo- hasta hoy.

Se dio cuenta que veía en ese instante como cuando quería ver. Cuando nada estaba gastado. Cuando querer era para siempre.

Recordar un sentimiento placentero es invariablemente recordar porque dejó de ser: recordar el porque del cinismo, de la incredulidad, del dolor. Sintió el viejo vuelco en el corazón. El espanto. La urgencia por borrar las imágenes de su pasado violento…

Súbitamente una golondrina en suspension se plantó sobre su cabeza llevándose el resto del mundo. Flotaba contra el viento aleteando frente a el. Indudablemente frente a el. Por el. Como en su niñez imaginó con rapidez la cábala: si lograba pedirle…mejor rogarle…todo se iría para siempre. Solo quedaría lo bueno. Estiró las palmas hacia arriba quedando a escasos centímetros de la golondrina, que en su milagro continuaba flotando…

-“Solamente quiero querer lo que quiero”- Logro decirlo, antes que el romper de una ola espantara su talismán. Sintió el grito de alegría casi al unísono. Se dio vuelta y vio a sus hijos corriendo hacia el. “¡Papá!”… Lo abrazaron como todas las mañanas. El –empapado- los abrazó como nunca.

martes, 18 de diciembre de 2007

Sigo?



Es viernes por la noche

El tipo avanza en su auto. Tiene fiesta corporativa. No lo entusiasma mucho: centenares de personas. Hermosas chicas producidas que nada producen. Algún compañero que le cae bien, buena comida y bebida. No mucho más que eso

No sabe bien porque, pero no puede evitar que una suerte de vacío avance adentro suyo y lo deprima.

Se da cuenta que al mismo tiempo un atisbo de adrenalina por tiempos perdidos lucha con lo anterior

El tipo se aleja de su casa. ¿se aleja?

Un hilo tira para atrás y el otro para adelante. Dos fuerzas iguales en sentido opuesto

El tipo no puede dejar de reflexionar que si bien el auto avanza, el está quieto en un lugar

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Cotidiano




...


Agora
quando já tenho no peito
a dor de um sonho desfeito...


Está de buen humor, y se nota:

“ Con las encuestas viento en popa, pero sin exagerar para que no se note, teníamos una vida aceptable. Lo usual para los 20 años. No había día que no hicieramos algo. Nuestro horario laboral se limitaba a un par de horas en algún bar inventando, y despues a hacer tiempo hasta el horario de entrega por la tarde.

Nunca en mi vida volví a caminar tanto. Normalmente despues del almuerzo, Pancho –más proclive a ello que yo-, me arrastraba hacia un turismo “formal”. Visitábamos museos, barrios, parques. La primera vez que vi un Bosco fue en el Museo de Arte de SP. Luego de la entrega en la oficina, partíamos a la USP donde habíamos hecho algunos amigos. Con algunos charlábamos de política, intercambiábamos música o literatura. Con otros teníamos una absurda confrontacion: ¿Cuál es más grande San Pablo o Buenos Aires? ¿es cierto que tienen desarrollo nuclear avanzado? ¿no hay analfabetos? Tenían –por aquel entonces- una suerte de complejo de inferioridad más que con Argentina, con Buenos Aires. Si bien a fines de los ’70 ya existía una asimetría, todavía estaba en discusion el liderazgo en America del Sur. Y a ellos parecía importarles. Eramos diferentes: nuestra generacion y las anteriores habíamos crecido mirando a Europa, soñando una charla con Cortazar en Paris ¿me entendés? Ellos en cambio estaban muy permeables a la cultura yanki. La ropa, la mezcla de modismos. Todo lo que acá llegaría en los 80

El estudiante paulista es en general un tipo de guita. Como tal, la mayoría había estado en Buenos Aires y sentían una enorme admiracion por la arquitectura de la ciudad y su vida cultural. Les llamaba la atención la falta de pobreza en las calles…”

Polo me aclara: Obviamente que en Argentina existía la pobreza. Pero todavía había una fuerte clase media, una escolaridad y alfabetismo sorprendentes, trabajo. No había chicos en la calle ni gente viviendo a la intemperie. Y en San Pablo ya tenían todo eso y mucho más. Sigue…

“Jugábamos al futbol contra ellos en el enorme campus de la USP , uspi se dice… Los partidos eran nosotros cagándolos a patadas cuando se pasaban de pisaditas, y en general les ganábamos… Buenos tipos la mayoría, disfrutabamos mutuamente la compañía.

Por las noches infaltable los butecos y la música. Conocimos tipos muy interesantes. La cultura tenía color local. Nos mamábamos invariablemente con cachaca. Como venía de la botella. Nada de limoncitos , azucar y hielo. Interminables, devastadoras, deliciosas conversaciones con “viejos” cuarentones del PCB.

Los fines de semana el infaltable viaje a las playas por la vía Anchieta, pasando por enormes plantas fabriles. Guarujá y Bertioga las preferidas.

Estábamos a fines de mayo y se acercaba mi cumpleaños número 20…

martes, 11 de diciembre de 2007

...


Tengo el ejemplo de Eva , que no pudo pero que tal vez se lo merecía más que yo, ....


miércoles, 5 de diciembre de 2007

Made in Argentina



Polo pita otro Marlboro y dice

“En esa época fumaba negros, Particulares sin filtro, los verdes Gran Clase, o los rojos Ultra Finos. Pero en Sao Paulo no había negros. Se me habían terminado unos La Paz que me había comprado en Montevideo, y empecé a fumar cualquier bosta. Compraba los Hollywood, porque eran baratos y cualquier rubio me daba lo mismo. “Olibuyi”, así hay que pedirlos, si no no te entienden. Al poco tiempo estaba juntando puchos del piso. La guita se nos estaba acabando…

Hasta que Miche encontró un curro que -ya vas a ver-, parecía a la medida argentina. Resulta que en ese momento había una sola línea de subterráneos en Sao Paulo. La habían hecho al voleo, y no la tomaba nadie. A principios del ’77 habían decidido hacer la 2da, pero querían planificarla como para que sirviera para algo. Habían contratado una consultora que se llamaba algo así como “Empresa do Planejamento do Grande Sao Paulo”

La consultora había diseñado una encuesta de hogares para conocer los movimientos de familias de una vastísima porcion de la ciudad. Era inviable de hacer. Páginas y páginas de preguntas, que debían hacerse a todos los habitantes de la casa mayores de X años. Que si viajaban en auto, por donde, donde estacionaban. Que si en colectivo. Cual, adonde, a que hora… Pues bien, la mayoría de las encuestas eran recusadas, no se permitía el ingreso a las casas, o si te lo permitían estaban incompletas. Un verdadero descontrol

No se a quien conocía Miche, pero le ofrecio que un grupo de argentinos podía encargarse de las recusadas e incompletas. Nos denominaron equipo Swat. La verdad pagaban un fangote: 75 Cruceiros por completa , 30 por incompleta,. La pension y la comida nos salían 750 cruceiros mensuales…

Alli salimos a la calle: ¡a encuestar en un idioma que no era el nuestro!, y a escribir –peor aún- según nos dictara la imaginacion y la fonética… Tuve suerte en la primera. Me tocó en una casa de una vieja sola, casi inmovil. Terminé en 10 minutos…

Elegí otra y fui. Un largo pasillo, en una fea calle de un barrio periférico a la rodovia a Santos. Cuatro morochos tamaño XL en el pasillo. Uno jugaba con una cadena. Encuesta terminada, pense. Rebote en varios lugares más. En una casa pude hacer una incompleta: uno solo de cuatro integrantes de la familia. Me fui hacia el bar donde nos encontraríamos al terminar. Ya estaban Miche y dos más. Pancho no había llegado

A mi era al que mejor le había ido. A Miche le habían tocado casas en las que no le abrieron y a los otros lo mismo. La cosa ya no era tan prometedora

Llegó Pancho con una hecha, y podrido de caminar al pedo. Discutimos si convenía seguir laburando. En eso estábamos cuando Miche dice. Si, si… Hay que seguir haciendolas. Pero no hay que caminar más. Por supuesto lo agarramos al voleo.

A partir de ese día nos sentábamos un par de horas en el bar, con un mapa de la ciudad y una guia de transportes. Fueron nuestros primeros pininos literarios “..O seor Joao pega a 7 da manha bus 122 laranja ao Parque Ibirapuera…”

-No se como será de eficiente el subte de San Pablo, pero en una gran medida –para bien o para mal- se lo deben a la imaginacion argentina, dice Polo. Y se abre en una franca risa

martes, 4 de diciembre de 2007

El gordo Lino


Había unos pocos amigos que le decían Pichuco, por su extraordinario parecido con Troilo. Habia sido un brillante estudiante de bachillerato en el Nicolas Avellaneda de la promocion del '39. Tal como se estilaba en aquella época se casó joven en el año 1945 con María a quien había conocido en los bailes de carnaval de Huracán.

Hijo de gallegos, con un hermano 1 año menor, acostumbrado desde muy chico a yugarla y a ayudar en la casa. Había heredado de su homónimo padre la pasion por la política y el socialismo. Estudiante de derecho frustrado, echado por una purga del gobierno peronista de la UBA. Gorila de todo pelaje, por supuesto.

Su vida fue una montaña rusa: del Conventillo y la miseria a empresario exitoso dueño de industrias en Buenos Aires y Santa Fe. De 15 días en Mar de Ajó a tres meses en Punta del Este. De Palacios a Aramburu. Era divertido, inteligente, extremadamente mujeriego y ganador, amigo de todos. Fue la personificacion de un sketch del negro Olmedo: Era capaz de ir a comprar cigarrillos y volver tres días después con cara de "me fui hace 5 minutos"

Era hincha de Estudiantes de La Plata. Cuando se bautiza a La Plata como ciudad "Eva Perón", y por lo tanto el pincha pasa a llamarse "Estudiantes de Eva Peron", se hace de Lanus, lugar donde tenía un bar con billares.

Era mi viejo. Siempre respetó mi misteriosa decision de ser de River. Pero no se privó de llevarme a ver a Lanus en la época de Minitti, Pando, Silva y Acosta.

Murio a los 49 años, cuando yo tenía 13 y todo por decirle. Con el tiempo me hice peronista. Supongo que habrá sido un reproche por abandonarme tan pronto. Por eso hoy quiero recordarlo y reconciliarme.

Viejo: Lanus campeón 2007

viernes, 30 de noviembre de 2007

Pequeñas delicias...


El fin de semana pasado llevé a mi niño a un cumpleaños a 40 km de casa. Casualmente es una de las tantas compañeritas de sala turquesa a las que el denominó durante el año como "mi novia". Esta era la de turno. Me quedé paseando por la zona ya que realmente valía la pena, mientras el disfrutaba su fiesta.


Capilla del Señor es probablemente uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Buenos Aires, si bien algunos emprendimientos "fashion" están comprometiendo el aspecto urbanístico. Los caminos rurales de tierra aledaños, y sus fincas, son una contención para la neurosis infinitamente superior a cualquier analista prestigioso.


Terminado el paseo solitario, con el pequeño Tomi en el auto, y ya regresando a casa, le pregunto: "que tal tu novia, te divertiste?" -"Si papá, me divertí, pero ya no es mi novia". medio distraído le digo: "Listo entonces, no pasa nada"... Y me contesta: "Si. No pasa nada. En mi salita hay muchas nenas más..."


Todavía sonriendo, veo salir de atrás de los árboles linderos al camino una mole como la de la foto. Mi niño con su cara de 5 años sorprendida, pegada al vidrio de la ventanilla... Su cara que tanto me conmueve.


¿quien podría pedir un domingo mejor?

jueves, 29 de noviembre de 2007

Vidas..¿paralelas?


24 años sin saber nada de ella. La negra había desaparecido un día con su bebe a cuestas. Algunas leyendas hablaban de un trabajo como docente en Jujuy. Como diez años despues de su desaparicion un amigo en común vio a la madre semáforo mediante en Barrio Norte. Cruzaron la avenida Santa Fe mirándose ansiosos, y antes que mi amigo hablara, la madre le pregunta –“sabés algo de la negra?”

Mi vida obviamente continuó, pero siempre la recordé

La negra había sido el click que todos tenemos en nuestra vida. Era realmente hermosa. Medio india guaraní de inconcebible apellido frances. Pelo y ojos renegridos, piel aceituna. De una hermosa pero tímida sonrisa, bastante alta, y con un hermoso cuerpo. En realidad un cuerpo que daba sentido a mis manos y a mi piel. Y así fue por muchos años

Siete años estuvimos juntos. Nos reiamos mucho, la negra era una “colgada” total, con la sinapsis dificultada por una adolescencia loca. Era muy inteligente. Totalmente atípica y poco convencional.Era –a riesgo de ser cursi- el amor de mi vida.

Nos separamos, no viene a cuento porqué, y nos seguimos viendo. Un par de años despues tuvo una hija sin padre. Yo la seguia viendo y la acompañe en el trance. Pero me dolía mucho y un día decidi no volver a verla. Luego vendría la historia de su desaparicion

Hace cosa de un año se me ocurrio buscar por Internet. Encontré un mail. El apellido no es comun, y ¡bingo!, era ella.

No me contó mucho, vive en una ciudad de provincia, su hija ya es grande, y trabaja en su profesión

A partir de ahí intenté retomar algún vínculo afectivo. Contarle de mi vida. Empecé a recibir por toda respuesta una lluvia de mails pelotudos, de lo más imbéciles posibles, esos de pajaritos, paisajes y buenos augurios que si no se los mandás a 43 boludos más en un minuto, te morís partido por un rayo, y que pesan un millon de megas…

Por Dios: ¿Cómo puede la vida destruir tanto a una persona? Bien por ella que esta bien. Pero desearía no haberla encontrado

lunes, 26 de noviembre de 2007

Los sllagni


Algunos post sobre mi vida campestre, o fotos de mi casa, despiertan comentarios elogiosos tipo "¿esa es tu casa?" "¡lo que daría por dejar todo e irme!". Pues bien: cuidado, lo que desees se te concederá, y no todo es tan facil como parece



Ahi va algo que escribi en septiembre en plena época de lluvia, en un año que llovió algo así como 3 millones de mm.




Llueve intensamente. La pequeña casa en la pradera en las afueras de Wallnut Grove se destaca como una sombra acogedora contra la cortina de agua.

Adentro las encantadoras Mary y Laura estudian sobre la mesa rústica de madera. Mientras Caroline prepara la cena , la pequeña bebe duerme en su cuna. El fuego crepita en el hogar y el adorable border collie de la familia dormita placentero.

Se abre la puerta , el vendaval se cuela brevemente mientras Charles chorreando agua entra en la cabaña. Caroline solícita se apresura a quitar el abrigo a su esposo, quien sonriente se quita el sombrero inundado con un gesto elegantemente varonil. Charles avanza hacia Laura y posa su mano ruda sobre su cabeza a modo de afectuoso saludo, mientras Caroline le alcanza una taza de café humeante.

La familia está a salvo
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Te levantás 5 y 45 como siempre. Llueve lluvia sobre lluvia desde hace días. Puteas.

Le abris a los perros para que salgan a mear, sabiendo que a los 10 minutos volveran y llenaran todo de barro. Te haces un mate a las apuradas, calentás el agua y te calentas vos mientras escuchas el noticiero.

Le abris a los perros que vuelven. Como estaba previsto chorrean agua. Te encogés de hombros.

El mate hace su efecto y vas al baño. Terminás, descargás el tanque del inodoro y descubris que el exceso de agua de lluvia hizo que se llenara el pozo séptico. Soltas el boton justo antes que la taza desborde su carga de mierda.

Está amaneciendo. Te ponés lo que encontrás y vas hacia el galpón a buscar la bomba, alargues, mangueras y demás efectos a fin de vaciar el pozo. Preparás todo bajo una lluviaa que amenaza electrocutarte. Lo ponés en funcionamiento. Anda. ¡Bien!....

Volvés hacia el galpón. Por supuesto tu casero y su esposa duermen profundamente. Decidís que es hora de soltar patos y gallinas aprovechando que tenés las botas de goma puestas.

Entras a la patera y realizás el trámite sin novedad. Cuando querés repetir en el gallinero patinás sobre la capa de 10 cm de barro lechoso mezclado con guano de pollo, resbalás y caés de culo sobre el chicle pestilente...

Te levantás como podés, puteando, y volves a la casa. El gato te saluda plañideramente y te dan ganas de clavarlo en el ángulo de un arco imaginario de un shot en el orto. Los perros joden con el gato y estás a punto de caerte de nuevo.

Por fin entrás a la casa y te das cuenta que te queda poco tiempo para salir al trabajo. Entrás al baño. El motor está haciendo su efecto y podes descargar el inodoro. Te afeitás. Abris la ducha y te metés adentro.

Justo en el momento que tiene que ser, con todo el shampoo en la cabeza se corta el agua (por supuesto afuera hay mucha, mucha, mucha agua). Vas a la cocina y prendés la bomba que llena el tanque del molino. Volves y terminas de bañarte.

Te cambias, hacés otro mate y vas a despertar a tu Caroline. Se levanta con su peor cara de orto, con los ojos azules acerados por la luz de la ventana: ¡que día de mierrrrda! , dice

Los chicos duermen. Hoy no hay clases. Le recordas a ella que apague el motor a las tres horas más o menos para que no se queme la bomba y salis rumbo al auto. Ya afuera de tu casa te das cuenta que el motor del agua del molino nunca fue apagado y el tanque chorrea más agua que la lluvia. Volvés a la cocina y lo apagás....

Escuchás a tus espaldas ¿¿¿otra vez te olvidaste de apagar el motor???

Vas hacia la galería del galpón. Los caseros siguen durmiendo

Arrancás el auto y salis.- peludeas de lo lindo adentro del chocolate que es tu propio terreno. Te cagás mojando abriendo y cerrando la tranquera. Subis a la banquina y encarás la ruta.

Pensás ¡Charles Ingalls y la putamadrequeteremilparió a vos y a todo el marketing rural!

Sigue lloviendo....

viernes, 23 de noviembre de 2007

Feijao com arroz



El mozo nos trae la segunda cerveza. Polo no se distrae y continúa...

“Primero te voy a comentar como éramos, Miche era un nene todavía, más bajo que nosotros, un sefaradí hecho y derecho: morocho, de espesas cejas, ojos profundamente negros y una sonrisa constante. Con las hormonas en hervor continuo, correteaba atrás de cualquier mujer, de cualquier edad, de cualquier condicion estética con variada suerte. Lo de el era la pesca con mediomundo. Yo , como me ves ahora, pero 30 años menos…” -Se rie francamente y sigue:- “No, en serio, pesaba nada, menos de 60, lo que para mi altura era peso lástima. Una especie de palo, de pelo largo creciendo en contra de la gravedad, siempre vestido lo más roñoso que pudiera. Yo era muy tímido, y no corria a nadie. Pero no podía evitar que de vez en cuando me corrieran. Los ojos azules sirven ¿viste?. Y finalmente estaba Pancho. Un poco más bajo que yo, deportista, rubio, ojos claros,pelo largo lacio, bigotes llovidos, sajón típico. Un poco , solamente un poco, más prolijo que yo. Las minas lo piropeaban por la calle. Y no era tímido. Lejos el que más ganaba…”

“Los días en la pension de Dona Cida transcurrían desde ya entrada la mañana o el mediodía que nos despertábamos luego de interminables noches de música en los butecos del barrio. Hacíamos intercambio cultural. Escuchábamos de los parroquianos tropicalia pura, y ellos escuchaban una melange que describiría como insufrible: Manal, Vox Dei, Pappo, que nosotros mezclábamos sin vergüenza con Los Olimareños o Zitarroza. Eramos aceptables. Pancho tocaba la guitarra muy bien, yo cantaba decentemente, y Miche hacía ambas cosas a la perfección. Claro que al lado de los mulatos yo me sentía Palito Ortega. Pero nunca se quejaban, y además la profusion de “pinga Itú” de la más baja calidad, nos hacía amigos de todos. Supongo que éramos una curiosidad casi de circo.”

Se interrumpe – pará ¿adonde iba? – Ah. La pensión…

“Al mediodía almorzábamos. Algo con arroz y feijao vermelho. Digo algo y digo churrasquinhos o frango o fideos. Pero digo arroz y feijao, porque todos los días había arroz y feijao. A la mañana y a la noche. Y te repito arroz y feijao, para que te quede claro. Para que me entiendas porque despues estuve un par de años sin comer arroz. Y no solamente eso. Donha Cida empezaba a hervir los porotos el lunes por la mañana bien temprano en una enorme cacerola de campaña. Ese día tenían una “entidad” de porotos bien definida. Pero los porotos vivían en esa cacerola, martes, miercoles, jueves. El viernes era un puré marrón claro incomible. Pero a los 20 tenés hambre, y si no tenés guita además te imaginas el hambre. Y comíamos. Invariablemente Miche miraba a Donha Cida y le decía “feijao, gostoso, ¿ne?”… Donha Cida y la veintena de brasileños con los que compartíamos la comida sonreían orgullosos. Inmunes a la ironía.”

jueves, 22 de noviembre de 2007

El vino del estío


Sentarse en el porche en las noches de verano era algo tan agradable, tan fácil, tan tranquilizador, que parecía imprescindible. Una sucesión de ritos exactos y antiguos: el encendido de las pipas, las pálidas manos que movían agujas de tejer en la oscuridad; la consumición de los bizcochos Eskimo, envueltos en papel plateado; el ir y venir de las gentes.

Durante algun tiempo, en las primeras horas de la noche, todos hacían visitas; los vecinos de abajo, las gentes de enfrente, la señorita Fern y la señorita Roberta que pasaban zumbando en su auto eléctrico, y llevaban de paseo a Tom o Douglas alrededor de la manzana, y luego subían a sentarse y abanicarse las acaloradas mejillas, o el señor Jones, el trapero, que luego de dejar su carro y su caballo en el callejón, subía los escalones listo para estallar en palabras, animado, como si nadie hubiese dicho nunca lo que él decía, y de algún modo así era.

Y por último, los niños, que habían jugado a hurtadillas un último escondite, o pateado una lata, jadeando, encendidos, volvían débiles y silenciosos como bumerangs a la hierba blanda, y se hundían junto a la charla charla charla del porche que los aplastaba suavemente...

Oh, la alegría de tenderse en la noche de helechos y la noche de hierbas y la noche de voces susurrantes y somnolientas que tejían la oscuridad. Los mayores habían olvidado que Douglas estaba allí, tan quieto, tan callado, oyendo los planes que elaboraban para él y sus propios destinos...

Y las voces cantaban, erraban, en nubes de humo de cigarrillo iluminadas por la luna, mientras las luciérnagas, como tardías y animadas flores de manzano, golpeaban débilmente las luces lejanas de la calle, y las voces entraban en los años del futuro...
Ray Bradbury

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Ellos velan por nosotros


Como hoy no tengo nada que postear, recurro a lo siguiente


El año pasado trascendió que el Honorable Mariano West, diputado nacional en ejercicio y ex Intendente de Moreno, había presentado un importante proyecto de Ley: "Instaurar el Dia Nacional del Asado Criollo"


Con la desubicacion que me caracteriza, le envie un mail en el que le explicaba que me parecía un tanto extraño que habiendo algunos "temitas" como infancia abandonada, exclusion social, trabajo infantil, etc., se preocupara por el Asado Criollo. Y luego arremetía con un tema muy caro a mi interés personal: Las anacronías en las leyes de adopción...


Transcurrieron los días e -increiblemente- nadie me contestó nada. Recapacité, me di cuenta de mi sandez , falta de oportunidad política, ceguera estratégica, y le mandé otro mail. Esta vez le solicitaba me disculpara, y me ofrecí a ayudar a su "causa". A tal fin le proponía lo que sigue: Una Oda al Asado Patrio, que fuera de entonacion obligatoria para todos los argentinos....


Comparto la bonita página



Oda al Asado Argentino

Argentinos, argentinos

desde la Pampa lejana
de la Patria engalanada
en el frescor vespertino
hunde su nariz amada
el gaucho de noble destino

Sus papilas gustativas
denotan sin disimulo
esa afición sustantiva
por el chinchulin en rulo

la molleja casi viva,
el asado bien cocido,
regado por vino tinto,
con soda casi al descuido...

No nos vengan con puchero,
pastas, fritos sin esmero
Acerquennos un cordero
si no tienen un vacío.

Que con la copla que canto
se despierte mientras tanto
al crepitar de las brasas
esa empanada sin pasas
para aguantar . ¡Y me planto!:...

Lo haremos con gran tesón
el asado Kirchnerista
Y como dijo Perón
a su masa bienamada
¡Dejemos las empanadas
y entrémosle al porrón!

lunes, 19 de noviembre de 2007

El encargado


Domingo por la mañana

El tipo tiene unas cuantas cosas que hacer. De esas que le gustan porque planchan el día. Ya habrá tiempo mañana de preocuparse por el mercado, las tasas, y demás pelotudeces

Tiene unos huellones en la entrada producto de las excesivas lluvias del año

Toma el 12.5 hp MTD de cortar el pasto, le engancha el carrito, y parte a buscar ladrillo partido y escombros que encontró en una cava a 1 km de su casa. El día refulge. Su perro, jodido, pero todavía imponente, lo acompaña. La mitad del camino es la salida a la ruta y transcurre entre moreras, plátanos, robles y yuyos floridos variopintos, propios de fines de la primavera.

Al llegar a la ruta y bordeándola, sale una senda usada por los petiseros para sus caballos, que se adentra en la cava. Una vez abajo el tipo para el tractor al lado de la montaña de escombros. Todavía es temprano, la ruta no trae ruidos. Solamente se escuchan los pájaros, el viento y algún chapuzon de garzas en el agua.

Se agacha sobre la píla, llena el balde de ladrillos partidos y piedras y los lleva al carro. Repite la operación una, dos, diez veces. Está feliz, roñoso, en cueros bajo el sol. Su perro husmea la pila. En un momento el tipo se sonríe pensando en una mala película: -¿y si sigo escarbando y encuentro un muerto?...-

Lo que sigue es todo un mismo instante. Un segundo. Su perro agachado con el, gruñe y se eriza. El tipo ve un gaucho impecable, endomingado vestido de negro, que lo mira fijo y serio. Pañuelo rojo al cuello y un enorme ovejero belga negro parado al costado. Comprende que no puede estar viéndolo: su mirada está fija en la pila de escombros. De repente comprende que lo vio de frente, pero atrás suyo. Como con un ojo en la nuca. Se da vuelta y su perro tambien, ladrando. Obviamente no hay nadie…

Impresionado por lo vívido de la imagen, trata de volver a la rutina. Echa los escombros y vuelve a la pila. No precisa volver a agacharse para verlos nuevamente. Su perro, ladra, ladra, ladra… A la nada.

El tipo lo más dignamente que puede (como si alguien lo estuviera mirando), tira todo en el carro, se sube al tractor y arranca. Desanda el camino sin poder evitar mirar para atrás de vez en cuando.

Llega a su casa.

-¿trajiste escombros?- le pregunta su mujer…-Si,- responde – Pero se acabaron, no hay más.-

Por la tarde se está bañando y recuerda. El año pasado al volver del trabajo un gaucho joven –vestido de negro- había salido de la nada cuando se bajaba del auto para abrir la tranquera preguntandole “¿Ustéd busca un encargado?”. Recuerda haberlo mirado y haberle dicho : “Si. Pero con perro no. Ya tengo 5”. Al lado del gaucho un enorme ovejero belga lo miraba fieramente.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Trapos sucios



Los otros días publique un post, y luego me pregunté a quien podría interesarle…

A veces tenés pólvora que un fosforo puede encender. Mágicamente se me juntaron muchos temas pendientes e hicieron un estallido

El post en particular era -es- autoreferencial, y por ende más allá de cómo esté escrito no tiene porque despertar interés alguno. Pero no es solo eso. Creo que los argentinos tenemos la sensibilidad dispuesta para aquello que nos toca de cerca, pero en lo colectivo tendemos a rechazar el dolor. A olvidar. A decidir que algo ajeno, no nos compete y además es doloroso. Entonces: a cerrar la puerta.

Enseguida me vino la imagen de Malvinas. Recuerdo una época , hace no muchos años, que viajaba diariamente en el Mitre. Era (es?) común la entrada de un grupo de excombatientes que repartían revistas, distintivos, etc. Olvidemos por un momento la desconfianza que se pueda tener (dos o tres chantas que nunca fueron más allá de Chascomus y se calzan un uniforme comprado en rezago y salen a manguear). Convengamos que si. Que son ex combatientes

Recuerdo que la reacción colectiva era de incomodidad. Solidaria o no, pero de incomodidad. Recuerdo yo mismo haber pensado “Pibe, combatiste, ok ¿y? ¿hasta cuando? ¿Qué querés?”. Bueno. Ahora creo saber porque los jodieron para siempre. Porque muchos de esos tipos que hoy tienen 45 años, siguen dolidos y colgados. Están así por falta de reconocimiento. Y de uno que calificaría como muy especial

Volvamos a la infancia. Te machacan con la bandera, la gesta de mayo, la patria, la gesta libertadora, la jura a la bandera. Que Cabral, que soldado heroico, que cubriendose de gloria

Bueno, supongo que los tipos no entienden es porqué hicieron todo eso al pie de la letra, en condiciones infrahumanas, y todo el mundo los ignora

Desde la izquierda intelectual se los ignoró por ligarlos –erróneamente- a la dictadura. La derecha fascista porque además de haberlos usado, son la patentizacion de su inoperancia, y un recuerdo de su derrota adelantada. El establishment los ignora como nos ignora a todos, y el comun de los mortales por falta de solidaridad, y porque si la basura va debajo de la alfombra, ya no existe más.

¿No habrá que hacer algo con ellos? De una vez y por todas.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Ay, Ay, Ay......

Anunciaron el gabinete de Cristina. Siguen De Vido, Fernandez.....

Qué país! ¡Qué país! ¡No me explico por qué nos despelotamos tanto...si éramos multimillonarios!
Ud. iba y tiraba un granito de maíz y ¡paf !, le crecían diez hectáreas...
Sembraba una semillita de trigo y ¡ ñácate!, una cosecha que había que tirar la mitad al río porque no teníamos dónde meterla...
Compraba una vaquita, la dejaba sola en el medio del campo y al año se le formaba un harén de vacas...
Créame, lo malo de esta fertilidad es que una vez, hace años, un hijo de puta sembró un almácigo de boludos y la plaga no la pudimos parar ni con DDT. Aunque la verdad es que no me acuerdo si fue un hijo de puta que sembró un almácigo de boludos, o un boludo que sembró un almácigo de hijos de puta.
Tato Bores

martes, 13 de noviembre de 2007

Epoca


Noviembre, la ruta, trigales, y Bill Evans en el auto...


¿que más se puede pedir mientras vas a laburar?

lunes, 12 de noviembre de 2007

Sampa



Polo sonríe memorioso

Y continúa…

“La primer noche nos instalamos en un hotel del barrio de Pinheiros, era una especie de casa chorizo, con algunos pasajeros del interior de Brasil, y algunos permanentes. Aún eso era caro para nosotros. No se porqué pero recuerdo 100 cruzeiros (ni cruzados, ni reales)….

El primer contacto, lo primero que te llama la atencion cuando no vas de turista, es lo cotidiano. La comida, el nombre de las calles, la cantidad de mulatos y negros, las sonrisas abiertas. La densidad de gente en todos lados… Esa primer noche caminamos interminablemente. Muchas cosas que luego serían habituales en Buenos Aires, ya existían en San Pablo. La oferta abierta de prostitucion, los saunas, los chicos de la calle por la noche y a miles. En Praca da República, vimos nuestro primer travesti. Barba y pollera, una cosa indescriptible.

La mañana siguiente dimos con una pensión en donde vivía Miche. Miche tenía 17 años y estaba solo con su familia dispersa por el mundo: su hermana, ex novia de Pancho, en Mexico, su padre en Paris, y el resto en Buenos Aires. Contratamos por 750 cruzeiros mensuales una cama y almuerzo. En esa pensión eramos un total de cinco argentinos, una veintena de estudiantes universitarios del interior de Brasil, un hondureño estudiante de odontología, y un par de trabajadores paulistas.

La pensión era regenteada por una mulata cincuentona, Aparecida, que devenía en Dona Cida a efectos sociales. Eramos cuatro por habitacion, yo resulté ser el quinto argentino, y dormía con tres estudiantes mineiros. Elegimos a diferencia de la inmensa mayoría de la colonia argentina integrarnos, y a la semana entendíamos casi todo lo que se nos decía, y hablabamos un portuñol aceptable para lo básico…

Veníamos de una enorme presión, y la calle en San Pablo era todo lo contrario a Buenos Aires. La dictadura brasileña había optado por ser permisiva. Podías sentarte en cualquier lado a tocar una guitarra (guay del que intente sacarle esto a los brasileños), la maconha fluía, la risa estaba permitida, y hasta los intelectuales de izquierda tenían sus reductos mientras no sacaran los pies del plato.

De a poco le dimos rienda suelta a esta nueva realidad. Veníamos de una formacion muy rígida, pero al fin y al cabo teníamos 20 años. Todo nos sería facil, conseguir trabajo, conseguir mujeres, conseguir amigos. Ya vas a ver…”

Polo hace una pausa, da un sorbo a la cerveza y dice

“Contado así, hoy, parece que estábamos de joda. Pero no, era como una anfetamina sin aviso, estábamos arriba y de repente nos venía el bajon de la culpa. La culpa de haber zafado, la culpa que nos sigue acompañando hace 30 años…”

Se le nublan los ojos y me hace una seña con la palma levantada

viernes, 9 de noviembre de 2007

Si... y a mi me gustaría tener los abdominales marcados


En el Clarin de hoy...


Dalma Maradona dijo: "me encantaría personificar a Frida Kahlo. Al menos de altura nos parecemos. Ella medía 1,58 y yo 1,55".


¿quien vendría siendo Diego (vaya casualidad) Rivera?


Yo propongo a Guido Kaczca

jueves, 8 de noviembre de 2007

Alguma coisa acontece no meu coração/ que só quando cruza a Ipiranga e avenida São João



Polo recuerda

“Era la época en que los micros paraban ¿me seguis?, comer, pillar, estirar las piernas. El trayecto Montevideo San Pablo llevaba algo más de 40 horas.

Salimos en la tardecita, ya oscurecía, y el cansancio y la tensión hicieron que me durmiera rápidamente. Si me preguntás el trayecto exacto, no lo recuerdo. Se que costeamos Uruguay, y esa es la parte en que dormí. Juraría que paramos en la frontera del Chuy y desayunamos en Pelotas.

Lo primero que me llamó la atención fue la diferencia de infraestructura: puentes, carreteras y tramos de autopista. Imaginate, era la primera vez que salía de Argentina.

Igual los recuerdos del viaje son nulos o fútiles. Si me quedaron como fotos las primeras cosas que intenté desentrañar: “proibido jogar lixo”, “devagar”

Bajar del micro fue un golpe. San Pablo es hostil, brutal, desmesurada. Su Rodoviaria un estallido de frenos, gases, arranques, un hormiguero pateado. Sao Joao e Ipiranga es todo San Pablo resumido en un cruce...”

Polo sigue

“Hacete la imagen de dos pajueranos bolsos en mano. Caminar mirando a los costados, arriba. Caminar oyendo, caminar oliendo. Nos sentamos en una barra -un “buteco” nos enteramos despues-... El tipo nos mira –Oi? Yo, porteño incorregible lo miro, y con cara de de baqueano le digo –Dois Cocas-. El tipo cincuenton, canoso, chaqueta celeste corta , gallego de avenida de mayo sino fuera por el idioma me mira sobrador: -¿Falou?...

Irritado le señalo una botella, abro los dedos en V y le digo ¡¡Dois Cocas!!. El canoso más sobrador aun me dice: -¡¡¡Ahhh, DUAS Cocas ¡!!

Se da vuelta a la heladera, y cuando se agacha le veo cruzado en el cinturón un 38 corto… Pancho me mira y me dice :”esto parece una pelicula yanki…” Era la primera vez que veíamos un arma que no era ni oficial ni clandestina...

Era indudable que nuestra estadía en Sao Paulo (permitime que a partir de acá te cambie el San Pablo), iba a ser por lo menos interesante…”

Polo sonríe memorioso

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Gris


Corría abril del 77

Le parece que era un día gris, pero no podría asegurar si no se trata de una carga emotiva.

Si recuerda estar sentado con su amigo Pancho, los bolsos y una guitarra, esperando la partida del aliscafo a Colonia. Algún otro amigo y familia se distribuian discretamente por el lugar sin hablarles o mirarlos bajo expresas instrucciones. Si bien podían cruzar con documento argentino, ambos mostraron su flamante pasaporte. Sabían que en aduana se fijarían menos por la reciente fecha de emisión.

Efectivamente. Pasaron sin mayor problema: dos pendejos yendo a boludear al Uruguay. En el pasaje y separada, viajaba una tía de Pancho que volvería al otro día, una vez que corroborara el arribo.

El cruce, rutinario, demasiado callado, demasiado corto para el paso que estaban dando. En Colonia recuerda al aduanero con cara pícara y gastadora. Preguntas cancheras con gesto de “ya se”.

El micro a Montevideo, la llegada a la nada. Caminaron largas horas sin plan. Comieron pizza, hablaron huevadas y se les ocurrio ir a la terminal de micros

Polo recuerda que viajaron sin otro rumbo que partir. Habían charlado vagamente de llegar a Caracas donde el tenía familia. Llevaba 300 dólares en el bolsillo. Pancho tenía algo más.

Simplemente recorrieron las plataformas. Cree recordar que la empresa se llamaba TTL. El bus se veía confortable y su destino interesante: Sao Paulo

Pancho se quedó con los bolsos mientras Polo compraba los pasajes. Tenían 20 y 19 años.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Simulo y copio


Todos los grandes prohombres patrios estaban en el ¿un símbolo o una señal?

viernes, 2 de noviembre de 2007

Contradicciones

¿Este tipo puso un post sobre el uso del castellano, y ahora nos postea una cancion en francés?

SI

Dicen que cuando la Piaff escuchó este tema en boca de Jacques Brel, dijo que era injusto que un hombre cantara algo así. Muchas veces nos enfrentamos con textos que nos hubiera encantado escribir. Este es uno que me hubiera gustado, escribieran para mi: "Moi je t'offrirai / des perles de pluie / venues du pays /Où il ne pleut pas".

Indudablemente al mejor cancion de amor que se haya escrito. Ahí vamos

Ne me quitte pas
Il faut oublier
Tout peut s'oublier
Qui s'enfuit déjà
Oublier le temps
Des malentendus
Et le temps perdu
A savoir comment
Oublier ces heures
Qui tuaient parfois
A coups de pourquoi
Le cœur du bonheur
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

Moi je t'offrirai
Des perles de pluie
Venues de pays
Où il ne pleut pas
Je creuserai la terre
Jusqu'après ma mort
Pour couvrir ton corps
D'or et de lumière
Je ferai un domaine
Où l'amour sera roi
Où l'amour sera loi
Où tu seras reine
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

Je t'inventerai
Des mots insensés
Que tu comprendras
Je te parlerai
De ces amants-là
Qui ont vu deux fois
Leurs cœurs s'embraser
Je te raconterai
L'histoire de ce roi
Mort de n'avoir pas
Pu te rencontrer
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

On a vu souvent
Rejaillir le feu
D'un ancien volcan
Qu'on croyait trop vieux
Il est paraît-il
Des terres brûlées
Donnant plus de blé
Qu'un meilleur avril
Et quand vient le soir
Pour qu'un ciel flamboie
Le rouge et le noir
Ne s'épousent-ils pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas.

Jacques Brel



jueves, 1 de noviembre de 2007

Jaló el wing ¿¿lo qué??...


Es lo más parecido que se me ocurrió en castellano. Un wing loco, desmesurado como Garrincha o Houseman pegado a la raya. Como jalándola. Pero no es.
Halloween... ¿what f....?
Cuando terminen de leer pensarán..viejo, choto y cabrón. Pues si. Como diría Susana la intelectual vernácula habitante de Miami, corrrreecccctooooo!!!
Ya está. Ahora dejemén espresar el punto
Hace poco que ando por este mundo blog, pero veo casi tanto ingles como castellano, algo de francés, y hasta alguno que la acomete con el aleman. Pero lo del ingles es masivo. Y ahí surge la primer pregunta ¿no pasa de poco original?
Siempre admiré la presion de franceses y españoles por defender su idioma. Minga de PC: Ordenador, ordinateur. C(i)D(í) ¡¡¡essstaaaa!!! Disco compacto... y así "ad infinitum" (perdón...)
Hace algunas décadas si alguien le hubiera puesto "Drugstore" a su negocio, hubiera tenido que ir a buscar la marquesina a un quinto piso.
Más luego de esto, y en espíritu de joda, empezamos con el consabido "Halloween" , "SaintPatrick's day", etc.
Recorres algunos blogs y te encontras en los perfiles con tipo que no leyeron 1 (UN) libro de autor argentino, latinoamericano, o español. No escuchan musica que no sea "en ingles". La calle está llena de perejiles que saben lo que es un happy hour, pero no te pueden nombrar un candidato en las elecciones . Ante la pregunta de un notero contestan ¡oia! (eso creo que es castellano)...
Pero retornemos: En todo caso, si es por chupar e irse de joda: ¿no podemos hacer un San Fermin en Mataderos?... ¿A alguien se le ocurre una sucursal de la "Fiesta de la Torta Frita" o la "Fiesta Nacional del Salame" en Times Square?
¿Ya se leyeron todo en español? ¿La Danza Inmovil de Scorza?, ¿Casa de Campo de Donoso?
Gente: cualquier perejil de clase media de este bendito pais habla en ingles. Cero prestigio.
Por todo esto me cago en Halloween y en toda la gilada que aparecio en los medios en estos días...
understood?
Post data: ahora si la del post de abajo me invita, voy...
Nota del redactor: puse wing en vez de puntero, porque no daba la idea ¿vistes?

miércoles, 31 de octubre de 2007

¿alguien tiene el teléfono del diablo?


¿porque no avisan? Soy naturalmente un colgado. La fulana pasó por aquí (allí mejor dicho) el 29/10...¡y yo comiendo ñoquis con la patrona y los chicos!

martes, 30 de octubre de 2007

Rescoldo de primavera

Laura tiene hoy 65. Sigue esbelta como cuando integraba el estable del Colon. No puede evitar emocionarse cuando cuenta su historia...



El 11 de septiembre del '73 nos encontró en Santiago. Yo estaba de licencia en el Colon y aunque volvía constantemente a Buenos Aires, era evidente que me estaba radicando de a poco en Chile. Nos habíamos enamorado sin reservas, 4 años antes. Nos daban las hormonas y daba el ambiente de euforia santiaguina para ello. Nos habíamos casado muy rápido, y conviviamos con la efervescencia del gobuerno de unidad popular.


Yo era ajena en la militancia pero no en el sentimiento. El -en cambio- era puro sentir. Conmigo, con sus amigos, con sus compañeros. No pude despues recordarlo de otra forma que sonriendo. Tengo la sensación que siempre reía. Caminando por la Alameda, cenando en el mercado de su Puerto Montt natal, por la mañana en nuestras vacaciones en Tongoy, siempre reía. Hasta el 11 de septiembre que lo vi llorar por primera vez.


El golpe no nos sorprendió y creímos que si bien iba a ser necesario resguardarse, tendríamos oportunidad de sobrevivir dentro de cierta normalidad. La brutalidad Pinochetista nos sacó del limbo con la velocidad del pánico. Sus compañeros comenzaron a evanescerse. El ambiente era de espanto. Los rumores de detenciones y masacres rápidamente se transformaron en certezas flotando en el Mapocho. Lo peor del odio emergía. Las delaciones entre vecinos eran moneda corriente.


Un amigo nos sacó de Santiago aprovechando una mudanza a Temuco, escondidos entre los muebles. El ya sabía que lo estaban buscando y habíamos decidido -eso crei- mudarnos con su familia a Puerto Montt. Cuando llegamos a Temuco sentados en el parque municipal, comenzó a explicarme que no existía otra salida que el exilio. Que no podíamos salir juntos. Que yo no tendría problemas en cruzar por ser argentina, y que tenía todo arreglado para que el día siguiente cruzara en bus hacia Junin de los Andes. El seguiría hasta Puerto Montt para hacerse de algún dinero y poner a su familia en aviso. Me alcanzaría algunas semanas después en Buenos Aires.


Me quejé de forma, pero sabía que el tenía razón. Crucé facilmente el otro día bajo un diluvio que entristecía aún más a la triste selva Valdiviana y mi alma. Supe que no volvería a verlo.


Las primeras semanas en Buenos Aires pasaron sin noticias de el. Me había dado instrucciones de no comprometer a su familia con llamados y cumplí. Algunos conocidos llegaban para quedarse o bien para continuar viaje a otros lados. En Buenos Aires existían numerosos comites de solidaridad, y era una ciudad segura para los chilenos.


Cumplido el primer mes aproximadamente, se terminó la espera. Un compañero del sindicato en viaje a Europa, pasó por expreso pedido de mi cuñado a verme: "lo siento, lo levantaron de una reunión junto con tres compañeros más, a los pocos días de tu partida. No se pudo averiguar nada. Seguro fue la DINA. La familia te pide que no vayas, el riesgo es enorme, y las posibilidades de saber algo casi nulas". Así de brutal. Así de corto el informe. Así me amputaban el amor.


Los dos años subsiguientes logré ver a algunos amigos en común que continuaban emigrando. Nunca traian noticias. Era lo que luego sería tan argentino: un desaparecido. Su familia estaba despedazada. Los hermanos en el exilio europeo, y sus padres en Puerto Montt.


El año 76 paró definitivamente la migración chilena. Yo seguia bailando cada vez menos, y enseñaba cada vez más. Penosamente mi vida continuaba.


El resto no interesa en detalle, porque no te estoy contando mi historia, sino la nuestra. A fines de los 70 me casé nuevamente con un buen hombre. Un comerciante de buen corazón que me quiso mansamente. A principios de los 80 tuve a mis dos hijos y cerre mis recuerdos. Ellos hicieron bellos, años que podrían haber sido un infierno.


Mi marido murio en el '98. Mis hijos crecian sanamente , sanandome de mis heridas. Así transcurri. Nunca más pisé Chile.

Nunca más hasta el año pasado.

Tuve un impulso: volver a Santiago, irme a Tongoy y recorrer la costa pedregosa, subir a Arica, volar al sur, ver Temuco y Valdivia nuevamente. Y llorar en Puerto Montt.

En Arica pedí una guia telefónica. Las posibilidades que mis suegros estuvieran vivos eran pocas: tendrían más de 85 años. Encontré el apellido -poco comun- y marque el primero de los dos únicos números. Luego de un "aló?" femenino del otro lado, comencé a explicar lo que buscaba.... Casi inmediatamente oigo "¿Laura? ...soy Maria tu suegra, hija?...¿Laura?". Me helé, uno a veces busca pensando que no va a encontrar. Luego de unos minutos comenzamos a conversar: mi suegro había muerto hacía años, mis cuñados habían vuelto a Chile. María tenía nietos y bisnietos. Hablamos casi dos horas. Sin llorar con mi voz, mis ojos lloraban.


Nunca le pregunté por el. Seguía recordando su sonrisa, y no quería certezas. Corté no sin antes prometerle que la vería en Puerto Montt en una reunión familiar. La tarde de Arica estaba diafana y extrañamente fría para la época. Caminé más liviana ya sin llorar. Caminé por horas antes de regresar al hotel por la noche.


Cuando el teléfono sonó pensé en mi hija que me llamaba diariamente. "Hola..." - "Hola mi bailarina...no me cortes..." El saludo cotidiano, el tono varonil, él de vuelta, me golpearon como una maza en pleno pecho. Sentí el impacto doloroso. Sentí fluidos. Sentí latidos y odio. Sentí amor... No puedo explicarlo ya que no lo recuerdo claramente. Me recuerdo repitiendo ¡hijo de puta...! una y otra vez. El con la paciencia que siempre aplicaba en nuestra peleas de jóvenes insistía "Mi Laura, bailarina, mi amor, no me cortes.. escúchame..."


Las explicaciones ... La lenta vuelta a mis sentidos... 5 años detenido, uno clandestino de un lado a otro, el resto con detención efectiva...el exilio interno con libertad vigilada...la instruccion de no contactarme para familias y amigos para protegerme... Más otras cosas que no puedo recordar. Me distraía. Pensaba "¿como puedo seguir enamorada de su voz 33 años después?"... Mientras, el seguia piropeandome sin vergüenzas: Mi Laura, mi amor....


Había viajado a fines de los 80 por fin a Buenos Aires para verme, a sabiendas que estaba casada y con dos niños, y se había vuelto a Chile convencido que no debía "revolverme" la vida...¡que irónia! ¿como podría haber "revuelto" un viento que nunca se había detenido?


El se había casado y divorciado hacía años, tenía tres hijos, y vivia en Puerto Varas. Su madre lo había llamado inmediatamente luego de hablar conmigo, para que el decidiera que camino tomar. (María me confesaría luego que durante toda nuestra conversación rogaba que no le preguntara por el)...


El largo viaje de Arica me trajo cómicas preocupaciones de mujer: ¿como me verá? ¿que pensará? ¡que vieja estoy! luego...¡pero si el tiene que estar viejo, tonta! ¡que puede pretender!


La recepcion del aeropuerto de Puerto Montt me encontró con nervios de adolescente. Sin tiempo a pensar una mano se posó en mi espalda -" bailarina estás hermosa..." Me dio vuelta e inmediatamente me abrazó besandome con las ganas de siempre, como si nunca nos hubiéramos separado. Reparándome el alma para siempre...


Y esta es mi historia de amor.

Con naturalidad Laura me mira, mientras su hija nos mira a ambos divertida por mi cara de desconcierto. Laura me dice ¿querés un café?. Le digo que si, mientras la admiro.

lunes, 29 de octubre de 2007

Horizontalidad / Concertacion / RadiKales / ¿¿peronistas??


El peronismo se comio a los radicales con Menem. Los Kirchner se comerán el peronismo ¿está bien? ¿está mal?.....+

jueves, 25 de octubre de 2007

Los sabios de la Tribu

Eran tiempos de un cambio más grande del que podíamos intuir. Sentíamos eso si, que nos estábamos quedando sin lugar: jovenes no tan jóvenes avejentados por el tránsito de la dictadura. Y nos sabíamos sobrevivientes.



Guardábamos la impronta canchera sin embargo, aún derrotados. Los veinticasitreinta son probablemente los años de la soberbia. Nos reíamos de los ticks adolescentes y del cinismo de los mayores. Como todos, ignorábamos a los ancianos



En las calles de Alsina y Pompeya los chicos todavía jugaban en las calles de verano y los abuelos mateaban en sus sillas de mimbre con el clásico pijama celeste.



No puedo recordar como conocimos a Virola. Todo en el era difuso, me acuerdo que jodíamos que era un superhéroe de comic latino: El hombre niebla. Nadie sabía bien en que momento de la mañana desaparecía, y retornaba con las primeras horas de la noche



Virola había estado por ahí desde los primeros 70. Años despues me di cuenta que nosotros habíamos aparecido en Pompeya en los albores del 73. Siempre nos reimos un poco de él, hacía equilibrio peligrosamente entre el sentido común y la fanfarronería, y nosotros como adolescentes lo despreciabamos un poco. Eso si. A sus espaldas.



Virola andaba por el metro noventa, era flaco, y aunque no le sabíamos actividad en verano mostraba un físico de boxeador entrenado. Era un Monzón más grande. Estaba en sus 40 cuando nosotros no habíamos llegado a los 20



Lo sabíamos peronista, y si bien era inorgánico, una vez nos llevo a ver a Cacho el Kadri a Avellaneda quien ni bien lo vio le grito.."¡Virola hermano, que gusto verte! ¿me estás cuidando Pompeya?". En el viaje de vuelta nadie mencionó el suceso, pero Virola "fijo prestigio" a partir de ese día. Si bien nosotros eramos JP, el Kadri era un intocable, un procer de la resistencia.



Nunca supimos que militara, que trabajara, que afanara, ni que desarrollara ningún otro verbo que le permitiera vivir, pero vivía. Discutíamos de política abiertamente con el. Recuerdo que ya en el 73 nos decía "nene, cuando muera el general te vas a hacer hombre". Nos planteaba un exceso de confianza de nuestra parte. Decía "Uds. ven un futuro que no se les va dar, salvo que lo respeten. Están demasiado seguros y se los van a coger".



Por supuesto nos cogieron. Y cogidos estábamos cuando intentamos reagruparnos a principios del gobierno de Alfonsín. Cogidos y bien cogidos. Eramos menos , por supuesto. De los notables quedaban el negro con sus bigotes llovidos a la barbilla , que apesar de las miles de sugerencias en contrario había portado por toda la dictadura en su exilio marplatense. Daniel y el ruso habían vuelto de México que había sido una tortura para ellos por su negativa a participar de la contraofensiva. El chato y yo habíamos vuelto de Brasil ya hacía un par de años. No llegábamos a la decena, y de los que no estaban no hablábamos más.



Cuando digo reagruparnos, digo cosas de café. No se si me explico. Eramos más grandes y se habían abierto grietas entre nosotros. El negro se había casado tempranamente, el suegro lo tenía cagando en el taller mecánico enseñandole el oficio, y poco análisis le salía "yo viejo, veo el escudito y lo pongo en el sobre. Yo voto pa'Perón" decía, haciéndose el bruto que no era.



El ruso se había hecho alfonsinista ante nuestro estupor. El chato y yo nos habíamos vuelto chalones y curtíamos un tardío y patético hippismo.



Las discusiones de política eran mortales y terminaban siendo una sarta de reproches, de traiciones verbalizadas, de culpas escupidas.



En el medio de una de esas el chato, con pasado en el FLS, escupió un clásico: "me cagaban a puteadas por zurdo cuando les decía que superar a Peron era imposible, que se iba a encargar de hacernos mierda", como casi siempre salto el negro "¡Una mierda imposible! ¡Una mierda, boludo! ¡los tipos como vos nos llevaron a romper antes de tiempo!...."



"Otra vez se los van a coger"... Virola había hablado como siempre, porteño, lento, mirando el faso, como hablando con el humo..."saben porque fui peronista? porque crei que Peron acumularía poder y tarde o temprano crearía el partido único, y recién despues se moriría" "por eso había que trabajar en las bases y no en la estructura. Por supuesto que me equivoqué. Pero menos que Uds" "¡ahora Uds. discuten si votaron a Alfonsin, a Luder o a Alende!, creen ahora que los dejan elegir. Y si. Los dejan elegir. Elegir entre dos o tres giles. Mientras ellos todos juntos eligen por Uds." "se los cogieron, y ahora se los van a tragar, y se los van masticar, y van a escupir el ollejo con la forma de un garca de clase media"...



Nuestros encuentros se fueron espaciando. Algunos de nosotros ni siquiera éramos del barrio y cada vez volvimos menos. En un momento me dio bronca volver por melancolía, y porque al pisar las calles de Pompeya recordaba a Virola y sentía los dientes masticandome. A mi, a mi familia, a mi auto, a mis casas cada vez más lindas, a la música que ahora suelo escuchar y la comida que suelo comer...



Con el chato nos seguimos viendo. El exilio paulista nos hizo hermanos. Hoy nadie le dice chato y es un notable historiador "né a la sorbonne". Nos encontramos en mis viajes a Buenos Aires, casi siempre por la zona sur de la ciudad. Un día comiendo en San Telmo me dice. "¿te acordás de Virola?" "¿porque será que dejamos de respetar a los viejos de la tribu en esta sociedad, si invariablemente son sabios?"



Ahí quedó. Ahora tenemos 50 y opinamos más lento.

miércoles, 24 de octubre de 2007

martes, 23 de octubre de 2007

Y también por esto

Prá não dizer que não falei das flores
Geraldo Vandré

Caminhando e cantandoE seguindo a canção
Somos todos iguaisBraços dados ou não
Nas escolas, nas ruasCampos, construções
Caminhando e cantadoE seguindo a canção...

Vem, vamos emboraQue esperar não é saber
Quem sabe faz a horaNão espera acontecer...

Pelos campos a fomeEm grandes plantações
Pelas ruas marchandoIndecisos cordões
Ainda fazem da florSeu mais forte refrão
E acreditam nas floresVencendo o canhão...

Vem, vamos emboraQue esperar não é saber
Quem sabe faz a horaNão espera acontecer...

Há soldados armadosAmados ou não
Quase todos perdidosDe armas na mão
Nos quartéis lhes ensinamUma antiga lição:
De morrer pela pátriaE viver sem razão...

Vem, vamos emboraQue esperar não é saber
Quem sabe faz a horaNão espera acontecer...

Nas escolas, nas ruasCampos, construções
Somos todos soldadosArmados ou não
Caminhando e cantandoE seguindo a canção
Somos todos iguaisBraços dados ou não...
Os amores na menteAs flores no chão
A certeza na frenteA história na mão
Caminhando e cantandoE seguindo a canção
Aprendendo e ensinandoUma nova lição...

Vem, vamos emboraQue esperar não é saber
Quem sabe faz a horaNão espera acontecer

lunes, 22 de octubre de 2007

viernes, 19 de octubre de 2007

GUITARRA NEGRA – ALFREDO ZITARROSA (FRAGMENTOS)

Cómo haré para tomarte en mis adentros, guitarra... Cómo haré para que sientas mi torpe amor, mis ganas de sonarte entera y mía. . . Cómo se toca tu carne de aire, tu oloroso tacto, tu corazón sin hambre, tu silencio en el puente, tu cuerda quinta, tu bordón macho y oscuro, tus parientes cantores, tus tres almas, conversadoras como niñas... Cómo se puede amarte sin dolor, sin apuro, sin testigos, sin manos que te ofendan... Cómo traspasarte mis hombres y mujeres blen queridos, guitarra; mis amores ajenos, mi certeza de amarte como pocos... Cómo entregarte todos esos nombres y esa sangre, sin inundar tu corazón de sombras, de temblores y muerte, de ceniza, de soledad y rabia, de silencio, de lágrimas idiotas...
...Hace un buen rato ya que doy trabajo y vengo acostumbrándome al desuso de mi alma, a la razón del enemigo, a mis sesenta cigarrillos diarios, a las malas costumbres de mis canciones, que de algún modo siempre fueron nuestras, vos lo sabés, guitarra negra. . . Hoy reanudo en un cómico enderezo la hora de ayer parada en su nostalgia. Me hacen sufrir las alas que me puse para volar, más grito y se alzan, gimo y me acompañan, rio y baten de a dos, como que están amandose y se odian, sin embargo mis dos alas se odian, se enderezan, se hacen amigas mías para llevarme por todas partes: allá está la canción, aqui la nada. . . Más allá el pueblo y más acá el amor... Pero el pueblo está también más acá... Y antes estaba allá también, detras del pueblo el pueblo. . . Hemos viajado por todos mis caprichos y el pueblo hozando el piso, amandose con alas como las mias... Odiando su destino, odiándome y amandome sin alas, con millones de pies, con manos y cabezas y lenguas... Y sus mil bocas dicen: "Ahora, la suerte ya está echada..."
Hago falta... Yo siento que la vida se agita nerviosa si no comparezco, si no estoy... Siento que hay un sitio para mi en la fila, que se ve ese vacío, que hay una respiración que falta, que defraudo una espera... Siento la tristeza o la ira inexpresada del compañero, el amor del que me aguarda lastimado... Falta mi cara en la grafíca del pueblo, mi voz en la consigna, en el canto, en la pasión de andar, mis piernas en la marcha, mis zapatos hollando el polvo. . . Los 7 ojos mios en la contemplación del mañana... Mis manos en la bandera, en el martillo, en la guitarra, mi lengua en el idioma de todos, el gesto de mi cara en la honda preocupación de mis hermanos.
Cómo haré para tomarte en mis adentros, guitarra, guitarra negra... Dice Enrique, mi hermano, que hay cierto perro hundido que se lame mansamente y nos lame, lamiéndose, una herida quieta allá al fondo, sentado en su escalón... Y dice más mi hermano el otro Enrique, en Praga: Dice que amarte con certeza, hacerte enteramente hembra, darte lo que de vida tengan mis urgencias será amar más y más a Jaime; amarlo, más de veras... Por su alma, su propio perro mordedor bajo el garrote, el cable, el puñetazo, la bolsa de arpillera, el plantón y el insulto... La olvidada mejilla que no ponen ni él ni nadie a golpear...
Y por todos nuestros muertos... Y he sabido, guitarra, que este otro perro que criaste, ladrador, campesino, a veces manso o vigilante, que roe su propio hueso en la penumbra y gruñe... cual casi todo perro popular, vagará por tus anchas veredas, tus milongas sangrantes... hasta morir también... Tal vez un día... De soledad y rabia... De ternura... O de algún violento amor: de amor... sin duda.

Me conmuevo inmensamente cada vez que lo escucho. Si. Escucho. La voz del Alfredo Zitarrosa recitando es parte del contenido

-*-

Yendo

Hospital de San Martín, y a las 48 hs al conventillo en Avellaneda y Rio de Janeiro. Así empezó mi vida

Despues: Humahuaca y Gallo, Riglos , Aguirre 617, Velazco, Padilla, Davila y Junta, Acoyte, 25 de mayo y Viamonte, Cuba e Iberá, Republiquetas y Ciudad de La Paz, Acoyte de vuelta, Thames y Castillo, Salta y Humberto I°, Reconquista al 900, San Isidro, Beccar, y por ahora el campo.

Dieciocho veces en cincuenta años de vida. ¿cómo no voy a ser histérico y ansioso?

Todavía no llegue a casa y todavía no se bien que hacer o como

Tengo un crecimiento tardío

Inmadurez diría la terapia

Estoy vivo, digo yo.